Reflexiones desordenadas sobre el Festival de Cine de Bogotá, a manera de diario.
III. Viernes 05 de Octubre de 2007
- Solo una película hoy, Le Genou de Claire, de Rohmer (asistencia total estimada: 7 personas). La segunda película del director francés en dos días. No es verdad que ver a Rohmer sea como ver pintura secar. Claire, sobre todo, tiene bastante movimiento (estaba dudando si usar el término "acción") como para mantener al espectador entretenido e interesado. Sin embargo, es indudable que sus películas son un gusto adquirido.
- Notable el trabajo de Néstor Almendros como director de fotografía, en blanco y negro en Maud y a color en Claire. Lástima no poder ver varias veces los Cuentos Morales que Almendros filmó, para tratar de articular lo de "notable".
- Hoy por casualidad leí sobre Maud: "My Night at Maud's is my all-time favorite Christmas movie. As much as it is a great film that is essentially about two people staying up all night talking, given the opportunity I probably would have wanted to do more than just converse with Francoise Fabian. That's why I like Eric Rohmer films - the women are both hot and smart." (número 75)
- Respecto a Maud, también, me pregunto si la referencia frecuente a Pascal se entiende generalmente (es decir, si las 5 personas ayer en la sala la entienden). No me parece que la traducción más acertada de Pari de Pascal (Pascal's Wager o Pascal's Gambit en inglés) sea "Apuesta", así sea la traducción literal.
- El Festival lista al Ministerio de Cultura como patrocinador, en calidad de "Festival Concertado". Me pregunto si esto se puede considerar "Formación de Públicos". Voy a suponer que sí para afirmar lo siguiente:
Presentar las dos películas de Rohmer que he visto no es, evidentemente, buen negocio para nadie, ni para el Festival, ni para Cine Colombia como exhibidor, ni para quien distribuye la película (aunque probablemente quien distribuye sea la Embajada, que no tiene intereses comerciales). El valor de las boletas no cubre más que una fracción mínima del costo de transporte de la cinta.
Supongo, entonces, que se puede considerar su proyección un buen ejemplo del beneficio y la necesidad de fomentar la formación de públicos. Sin duda no hay otra forma de ver esas películas, por lo menos no en pantalla de cine.
Y sin embargo, valdrá la pena el esfuerzo y la inversión para que solo una docena de personas "se forme", sobre todo cuando el grupo me incluye a mí, probablemente la última persona de este país a quien oficialmente les pueda interesar "formar" (las razones se pueden encontrar acá, acá y acá).
¿Podría de verdad considerarse un éxito de la formación de públicos que 10 personas que obviamente tienen a priori el suficiente interés para ir a ver películas de Rohmer lo hagan? Volteando el argumento, si el interés en Maud y Claire fuera suficientemente masivo como para que se llenara la sala de Cine Colombia donde se proyectan, ¿no dejaría de hacer falta la formación, no dejaría de tratarse de películas "independientes" o "alternativas", no sería simplemente buen negocio mostrar lo que la gente quiere ver?
A mi personalmente me alegra mucho y agradezco poder ver los Cuentos Morales en cine, más en salas vacías sin celulares sonando. Aún así me pregunto si en realidad vale la pena, si puede alguien además de mí afirmar que la proyección de esas películas es formativa en algún sentido.
- Mañana voy a ver El Sueño del Paraiso, de Carlos Palau y hay algo que quiero comentar antes, "para que conste". Palau es el director de Hábitos Sucios, película que protagonizó un pequeño escándalo hace algunos años cuando se le negó distribución comercial, supuestamente por su tema controvertido. En realidad fue por mala, como se pudo constatar cuando finalmente se exhibió, distribuida de manera independiente. ¿Mala en qué sentido? La historia no tenía pies ni cabeza, las actuaciones -o "recitaciones" debería decir- dan un nuevo significado al término "acartonado" y los diálogos, completamente literarios, no ayudaban tampoco, la imagen en blanco y negro oscilaba entre sosa y borrosa y el sonido parecía grabado en un lavadero (por usar la palabra en contextos inusuales dos veces en dos días).
Que hayan encontrado los medios para realizar la nueva película ilustra que en Colombia no se cumple aquello de que los directores son "tan buenos como su última película" y que de hecho Palau "almorzó en este pueblo nuevamente" (suena mejor en inglés: "only as good as their last one", "ate lunch in this town again").
Sin embargo, lo que deja ver el trailer -que por cierto no parece diseñado con la menor intención de atraer a nadie, al verlo uno siente que ya vió toda la película (y que no le gustó)-, desafortunadamente, no es muy prometedor. La impresión es que al acartonamiento de Hábitos se sumará paisajismo costumbrista (...que bello es mi valle...) y composiciones tipo Tableau Vivant. ¿Serán estas últimas homenaje a algún "maestro" del cine japonés? En ese caso, que pena.
Nuevamente, eso es lo que el trailer sugiere. Por otro lado, la historia de los japoneses en Colombia en ese período parece muy interesante y, en parte, la razón para ver la película es "el beneficio de la duda". Sin duda que por lo menos no tendrá colocación de producto.