Para ir al comienzo de esta serie de posts sobre "Ley de Cine, Proyección y Perspectivas", haga click acá. Las preguntas y respuestas discutidas provienen de un intercambio de correos electrónicos con David Melo.
En esta entrada se cuestiona la mención del año o el conjunto de años en el futuro incierto en los que se estrenen comercialmente 14 largometrajes colombianos, como marcador de la madurez de la industria de cine en Colombia bajo la Ley de Cine
Durante la conferencia de la Dirección de Cinematografía en el pasado Festival de Cine de Bogotá, se habló nuevamente del hipotético año en el que se estrenen 14 películas Colombianas. (Ver otra instancia del uso del número 14 en esta entrada) En esta ocasión se utilizo el término "meta" para ese año glorioso. Puede haber sido un desliz del expositor1, pero el discurso pasó del "Cuando en Colombia se produzcan por lo menos 14 películas anuales" a la meta de "el año en que se estrenen 14 películas". ¿Estará este cambio de número y énfasis relacionado con las razones por las que se proclamó 2007 como supuestamente "el año del cine colombiano en Cannes"?2 Si este es el año de las 14 películas, o el de Colombia en Berlin-Cannes-Venecia, o el de la nominación al Oscar, o el de las adaptaciones de García Marquez, pueda ser que se logre desviar la atención del hecho que, como se discutió en la entrada anterior, la mayor parte de la producción de país es banal, intrascendente y mala, cuando no abiertamente cuestionable.
Sin embargo, la razón de la siguiente pregunta compuesta es más inocente, probablemente la más inocente de todas las que se discutirán. Simplemente quería -y quiero todavía- saber en donde se origina el número exacto de 14, por qué no 15 o 20, las 10 de este año o las 8 de los dos años anteriores. La pregunta explora una instancia similar de aparición de la cifra basada en escenarios y perspectivas que no se cumplieron. Mi interés era -y, nuevamente, sigue siendo- saber cuando consideran sus impulsores que la Ley de Cine habrá cumplido sus objetivos y por qué.
El texto de la pregunta era:
1. ¿Por qué, desde Cinematografía y Proimágenes, se utiliza la cifra de 14 películas anuales? La impresión que yo tengo -y que sus comentarios de hoy reforzaron- es que el año maravilloso de las 14 películas será el paroxismo de los logros del trabajo de ustedes durante el último lustro y la señal última de la madurez de la "industria del cine en Colombia". Pero, ¿por qué precisamente 14? La única respuesta que encuentro al origen de la cifra está en el estudio de Zuleta, Jaramillo y Reina para Andrés Bello-Fedesarrollo-Proimágenes, donde se habla del "escenario de asistencia promedia de 300.000 espectadores por película para las 14 películas anuales por producir entre los años 2001 y 2005" (p110). ¿Viene de ahí la cifra cuando la usan por ejemplo usted o Claudia Triana? ¿o es pura casualidad y hay nuevos estudios o escenarios en los que 14 películas en un año sean la dicha? Evidentemente, ni se estrenaron 14 películas por año en ese período, ni se alcanzó la cifra de espectadores promedio (y, aunque no estoy seguro, creo que tampoco se alcanzó lo previsto en el escenario en cuanto a crecimiento del número de salas ni incremento en el precio de las boletas). ¿No tendría sentido actualizar el número a uno que sea más pertinente en las condiciones actuales?
Esta fue la respuesta ofrecida:
"Hemos expuesto la situación actual y proyectado escenarios factibles en un futuro próximo, dadas las condiciones de financiación que ofrece la ley, y la gradual consolidación de la producción que se puede conseguir en la medida en que se alcancen mejores indicadores de inversión privada, estimulada por la deducción tributaria establecida en la ley 814."
Estas palabras me recuerdan el chiste de la mujer que era tan obstinada que escribía su diario con ocho días de anticipación. La respuesta no hace más que desplazar mi pregunta original en el tiempo y generar más preguntas. En 2001, Zuleta et al., usaban la cifra en sus escenarios y predicciones. Durante el Festival de Bogotá de 2004, el mismo Melo mencionaba las 14 películas en un evento en el que junto al director de la DIAN explicaba los beneficios tributarios introducidos por la Ley de Cine3. Hace exactamente un año, Claudia Trana volvía sobre el número en la introducción al libro de Castellanos. Y ahora, de nuevo, sale. ¿Puede ser que los escenarios que proyectan son muy optimistas, siendo que el o los años de la docena de películas más dos han debido pasar hace tiempo?. Sin acceso a las proyecciones y los escenarios actuales, si los hay, como observador externo la opinión que yo tengo es que la política oficial es repetir el número 14 hasta que el tal año llegue, para entonces proclamar el éxito a los cuatro vientos, seguramente.
En cualquier caso es sospechoso que la misma cifra se repita con tanta persistencia. ¿No es la situación ahora diferente a la de hace uno, dos o cinco años? Con todo respeto por las personas que obviamente hacen su trabajo con entusiasmo y tienen en mente nobles objetivos sobre el cine de este país que incluyen los términos "consolidación", "industria", "calidad", "éxito" y "premios" (y también "14"), yo me declaro incrédulo del uso del año de 14 estrenos como gran logro. Basado en el antecedente de la brecha entre los modelos en los que el número surgió y la realidad, esta será mi posición por lo menos hasta ver los escenarios del último lustro en los que consistentemente ese año aparezca como el definitivo en términos de los logros de la Ley de Cine.
Por otro lado, nótese la ingeniosa desviación del tema que introduce la mención de "en la medida en que se alcancen mejores indicadores de inversión privada" en la respuesta. En la medida que se alcancen, eso suena casi a "Dios mediante". O sea que el número 14 será óptimo cuando (y si) los indicadores de inversión privada se alcanzan. ¿Entonces por qué no aclaran eso cada vez que hablan del año mágico? Es más, ¿donde están los escenarios y las perspectivas de mejoría de los indicadores? ¿Qué dicen los modelos respecto a la posibilidad que no haya tal incremento, si se estancan en el valor actual o disminuyen? ¿Qué pasa si la inversión crece más de lo proyectado y se hacen 20 películas, quién pierde?
Yo se quién pierde si las películas del año de los 14 estrenos vienen firmadas por los Norden, Triana, Salini, Pardo, Guerra, Gomez, Fischer y, sobre todo, Basile4: el cine colombiano y su público, incluyéndome.
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1 Considéreseme un escéptico arrogante, pero yo me rehuso a aceptar que:
a) tenga que haber un año de Colombia en Cannes, o en los premios de la academia, o donde sea. En mi opinión la única política seria si el objetivo es ese tipo de reconocimiento internacional es a períodos más largos y en múltiples escenarios. Siendo riguroso, creo que no es válido aspirar sino a algo así como "La década de las películas colombianas buenas", independientemente de festivales o premios.
b) la participación de este año -4 largos de los cuales solo uno era un estreno y competía por algo, un par de cortos y un kiosko con un reproductor de dvd- verdaderamente ameriten llamarlo "EL AÑO". Qué tal mejor decir que fue el año de Rumania, que se llevó la Palma de Oro, simple y llanamente. (Exagero, la participación de Colombia fue mayor. Para hacerse una idea de si tengo o no razón, los datos reales se pueden encontrar buscando "Colombia Cannes 2007" en google)
Una pregunta retórica: ¿el Festival de Cannes oficialmente o alguien por fuera de este país afirma que este fue el año colombiano del festival y puede sustentarlo con cifras de otros paises participantes?
2 La siguiente entrada de esta serie explora más a fondo las implicaciones de esa posibilidad.
3 Incidentalmente, durante aquel evento el señor Melo se refería a la posibilidad de Titularización de los proyectos cinematográficos introducida en la Ley 814 como el camino para nuestras películas más "comerciales", citando a Dago García -casi con pena, como temiendo que él estuviera en la sala- como el principal beneficiario eventual. Naturalmente, recurrir a la titularización no hace falta cuando el mismo FDC co-financia las películas de Dago y ofrece generosos estímulos proporcionales a las entradas vendidas.
4 Mis opiniones e impresiones sobre las películas de estos directores se pueden leer a lo largo de las entradas de este blog, por ejemplo: Maltrato, La Posibilidad de Películas Colombianas Adultas, The Eyes of the Party y Facing Away from the Screen.
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