Esta semana, por primera vez en tres meses -sin contar correos electrónicos-, recibimos un comentario de un lector, que puede leerse en este enlace. En principio, no nos gusta que el mensaje esté escrito en mayúsculas; nos parece fastidioso y poco amable (y no solo a nosotros, ver acá
ó el número 11 en esta página). Sin embargo, independiente del formato, lo interesante es el contenido, los puntos que hace quien lo escribe y la posición que reflejan. El comentario empieza así:
PUES TUS PREDICCIONES VAN MUY MAL.. VI QUE "ESTO HUELE MAL" HUELE MUY BIEN, LLEVA EN MENOS DE DOS SEMANAS 220.000 ESPECTADORES Y EL EXITO HA SIDO ABRUMADOR... La predicción a la que hace referencia es que Esto Huele Mal habrá vendido al final de su paso por las salas de cine en Colombia entre 525000 y 675000 entradas. No entendemos cómo 220000 entradas en dos fines de semana contradice la predicción. Por el contrario, dado que el número de entradas tiende a disminuir cada semana y el número de salas en las que se proyectan las películas también disminuye después de aproximadamente un mes, lo más normal es esperar que después de dos o tres meses en cartelera la cifra definitiva esté cercana al rango predicho. Pero bien podría ser al contrario. En principio nada impide que la película sea efectivamente un "éxito abrumador" y al final la vean el mismo millón doscientas mil espectadores que Rosario Tijeras o Soñar No Cuesta Nada, haciendo que la predicción tenga un error del 100% o más. Con Gringo Wedding la predicción fue de 250000 y la cifra real de alrededor de 20000 apenas, de manera que ahí la predicción sí fue muy mal, en más de un orden de magnitud. Lo que hacemos con las predicciones es tratar de aprender a valorar a priori el "potencial comercial" de las películas y obviamente es un procedimiento empírico sujeto a errores. El problema de fondo es que el comentarista nos asigne una intención detrás de las predicciones, que crea que la predicción implica que queramos que la película fracase y que crea también que nos moleste que sea un "éxito abrumador". La predicción es fundamentalmente neutra, nada más que la cantidad de entradas que creemos que cada película venderá. En el caso particular de Esto Huele Mal, incluso, la predicción puede considerarse benévola. 600000 espectadores es bajo cualquier perspectiva un éxito de taquilla y, de cumplirse, seguro permite a sus productores tener ganancias y hacer nuevas películas. Lo de la crítica de una sola línea que replique el título de la película no es más que un intento de humor, evidentemente fallido.
QUE PEREZA ESTOS BLOGS DE CINEASTAS FRUSTRADOS Y ESTUDIANTES O PROFESORES DE CINE FRACASADOS QUE SOLO DE DEDICAN A HABLAR MAL... Si uno busca la definición de Argumentum ad hominem , está cita debería estar ahí. Supongamos que el comentarista tenga razón en las tres cosas al tiempo y yo (Reinaldo Uribe) soy un cineasta frustrado y un estudiante y profesor de cine fracasado. ¿Implica eso que a Esto Huele Mal la va a ver más gente de la que se predice, que la escogencia de su título no sea desafortunada o que sea menos problemático hacer publicidad positiva de productos en películas donde los personajes son moralmente ruines? El único argumento que utiliza el señor García para refutar lo que está escrito en el blog es ofendernos, en nuestro propio blog y sin conocernos. Por otro lado, en los años 80, durante lo que podíamos llamar The FOCINE Wars , Luis Alberto Alvarez hablaba del "manido concepto de que los críticos no son más que realizadores frustrados, quienes, ante la imposibilidad de crear sus propias películas, buscan destruir las de otros a cualquier precio" 1. Para quienes pertenecemos a una generación posterior de -a falta de un mejor término- "críticos", este tipo de afirmaciones se leían como un recurso del lenguaje, como una hipérbole que le permitía exponer un punto. Sin embargo acá tenemos un ejemplar contemporáneo, a living, breathing specimen . Alvarez mismo refuta este ataque de manera mucho más elocuente y desapasionada de lo que se podría acá, de manera que remitimos al comentarista al artículo en cuestión. Sin embargo, nos permitimos añadir que aunque fuera verdad que los críticos de esa época y yo somos cineastas frustrados, eso no demerita la validez de los conceptos emitidos sobre las películas: el ad hominem , el ataque al hombre, es una falacia lógica y no es prueba de nada.
... Y NO APRECIAN LA CONTRIBUCCION DE CINEASTAS, EMPRESAS Y EL GOBIERNO QUE LUCHAN POR CREAR UNA INDUSTRIA Y PORQUE NUESTRO CINE SE VEA Y CADA VES CREZCA MAS LA PROFESIONALIZACION [sic] Esta es una acusación seria. Leyéndola fuera del contexto de todo el comentario, es casi que ideológicamente invulnerable: ¿Qué clase de monstruo no apreciaría el esfuerzo mancomunado de tantos sectores para la materialización del sueño de la industria del cine en Colombia? A esta acusación ofrecemos dos respuestas. La primera es que el comentarista no explica en ningún momento ni da ejemplos de qué partes de lo escrito en el blog son no apreciativas de la "contribuccion" de todos esos agentes. Si la única razón para esa afirmación es que somos estudiantes o profesores fracasados y eso es lo que hacen los fracasados, la conclusión no se deriva de la premisa. En cualquier caso es deber de quien nos ataca demostrar que las actitudes que nos achaca corresponden con la realidad. La segunda respuesta es que creemos que "apreciar la CONTRIBUCIÓN de cineastas empresas y gobierno" es juzgarlos por sus intenciones y no por sus resultados. Posiblemente nadie del medio afirme abiertamente que desea algo diferente a la consolidación de la industria, la "visibilidad" de las películas y la profesionalización de sus integrantes. Igualmente nadie va a salir a decir que hace películas malas o que su interés no es que las vea la mayor cantidad de gente posible. Como objetivos, como fines , todos son loables. Lo que nos interesa como "críticos" es ver los medios a través de los cuales esos fines se alcanzan y los resultados de las "contribuciones", no sus intenciones. Es por eso que, por ejemplo, criticamos la Formación de Públicos como concepto y la forma como se fomenta y se lleva a cabo en el país, porque la consideramos un método dudoso para alcanzar unos objetivos de sofisticación del público vagamente definidos. Es por eso también que afirmamos que Esto Huele Mal es una película mala -ahí está, lo dijimos, es mala, no era tan difícil-, porque afirmar lo contrario solo porque las intenciones de sus realizadores son buenas se opondría a nuestra apreciación de la película como tal. Además, no es ni siquiera una película notablemente mala: no es ineptamente mala como El Trato, ni ideológicamente reprochable como La Sombra del Caminante, ni desesperante como Dios los Junta y Ellos se Separan. Sin embargo es mala, no dice nada relevante y lo dice de una manera insulsa. No es porque seamos cineastas frustrados que afirmamos que si el ideal de la industria del cine en Colombia es una película como Esto Hule Mal, puede que sea deseable que la dichosa industria no exista. En los años 90, sin convocatorias ni leyes de cine ni direcciones de cinematografía se hacían mejores películas con mayor regularidad y éxito de público: La Gente de la Universal, La Vendedora de Rosas, Águilas no Cazan Moscas. Sin embargo, esta opinión está abierta a discusión: a que se demuestre que los resultados sin industria de esa época eran peores que los actuales o a qué empiecen a surgir muchas películas colombianas muy buenas y muy exitosas. Quién escribe el comentario, por el contrario, está convencido que las "contribucciones" son meritorias y no pueden ser discutidas, mucho menos por gente como nosotros, carente de toda idoneidad.
EN FIN ALLA CADA CUAL CON SU VENENO Y CON SU CORAZON... QUE DIOS LOS BENDIGA Hemos llegado hasta acá (1200 palabras), sin ofender de manera gratuita, creemos, a nuestro interlocutor, tratando de aclarar nuestra posición y los errores manifiestos en el comentario. Esperamos que sea claro de qué lado está el veneno. (Por otra parte, Alma Provinciana promueve una visión laica y, aunque respeta la religión de sus lectores, como dijo H.L. Mencken, lo hace solo en el sentido y hasta el punto en que respeta sus teorías de que sus esposas son bellas y sus hijos inteligentes. Creemos que dios no tiene lugar en la discusión sobre el cine en Colombia y recordamos que el slogan del ejército alemán durante la segunda guerra mundial era Gott mit Uns . Sin pretender presionar ninguna agenda, recomendamos la lectura del trabajo de Richard Dawkins) En la presentación del blog afirmamos someternos a los flexibles estándares de calidad de la publicación propia en Internet, lo que nos expone a este tipo de comentarios y ataques. Sin embargo, en el post de introducción proclamábamos que "se intentará mantener un cierto nivel en todos los textos, separando los hechos de las opiniones y aclarando cuál es cuál y evitando hacer afirmaciones infundadas y ataques ad hominem". El comentario que hemos discutido es precisamente eso, discusión rastrera llena de ataques personales y proclamaciones sin fundamento. De ahora en adelante, los comentarios que tengan el mismo tono o contenido de éste se borrarán sumariamente. ______________________________ 1 Alvarez Luis Alberto. El Cine Colombiano y la Crítica: La Necesidad de Diálogo, en Páginas de Cine - Volumen 2. Colección Celeste, Editorial Universidad de Antioquia, 1992. pp61-68
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